La historia del Palacio Domecq se remonta a 1773, cuando Antonio Cabezas de Aranda
y Guzmán, Marqués de Montana, solicita al Ayuntamiento de Jerez
licencia para construir su casa en el llano de San Sebastián, también
llamado de Santo Domingo. Los Cavalleros Veinticuatro, familia de regidores hereditarios
pertenecientes al cabildo municipal, otorgaron el permiso tres años más
tarde, en 1776, fecha del inicio de su construcción.
Fue construído con piedra de El Puerto de Santa María. Es de planta
cuadrada y de distribución casi simétrica. La amplia portada da
ingreso a su zaguán y éste al patio, situándose la magnífica
escalera frente a la puerta.