Jerez se encuentra situada en una fértil zona de campiña formada por la vega del Guadalquivir, junto al río Guadalete, a pocos minutos de las playas atlánticas y la sierra gaditana. Su excelente situación geográfica, a caballo entre sierra y mar, hace posible disfrutar de unas agradables temperaturas, con más de 3.200 horas de sol al año. La bonanza de las temperaturas, 11º C de media en invierno y 25º C en verano, suavizadas tanto por su cercanía al mar como por su latitud, permiten disfrutar de suaves inviernos y agradables veranos.

Desde la más remota antigüedad, el caballo ha sido, junto al vino y el flamenco, uno de los elementos más representativos y emblemáticos de Jerez, alcanzando su punto álgido en el siglo XV, cuando los monjes de La Cartuja culminaron un largo proceso de selección equina, dando lugar a los famosísimos caballos cartujanos.
En la actualidad, espectáculos ecuestres regulares como los que ofrece la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y la Yeguada de la Cartuja – Hierro del Bocado, y la celebración de la Feria del Caballo y otras manifestaciones hípicas durante las Fiestas de Otoño, permiten disfrutar de la belleza de este noble animal.

Su excepcional situación geográfica y proximidad al atlántico, los suelos calizos, tierras albarizas, donde crecen las viñas, unido a la variedad de uva Palomino y a la crianza de los mostos en las bodegas, verdaderas catedrales donde los vinos nacen y envejecen en silencio, hacen posible el disfrutar de un producto único y mundialmente conocido: el Jerez.
La elaboración de los distintos vinos de Jerez viene amparada por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jerez - Xerès - Sherry, así como para el prestigioso Vinagre de Jerez, el sistema tradicional de soleras y criaderas en su crianza. Las bodegas de Jerez están perfectamente diseñadas como amplios edificios, con altos tejados a dos aguas, que guardan en penumbra unas condiciones constantes de humedad y temperatura indispensables para la elaboración de sus vinos.

Jerez está considerado la Cuna del Arte Flamenco. Esta ciudad ha sido desde el pasado siglo, la ciudad que más y mejores cantaores, bailaores y guitarristas ha dado a la historia del Flamenco. Los más significativos templos jerezanos, levantados a partir de la conquista cristiana, nominan los enclaves urbanos más castizos de la ciudad: el barrio de Santiago y el barrio de San Miguel, de donde es originaria la Bulería.
En el mismo corazón del barrio de Santiago, ocupando el dieciochesco Palacio de Pemartín, se encuentra el Centro Andaluz de Flamenco, cuyas instalaciones equipadas con moderna tecnología audiovisual, su biblioteca especializada y su importante fonoteca nos introducen en la historia y el conocimiento de esta peculiar manifestación artística tan arraigada en el espíritu jerezano.
Jerez ofrece el mejor flamenco de forma diaria en sus famosos tablaos flamencos, además de ciclos flamencos muy interesantes: desde recitales flamencos en la numerosas Peñas Flamencas de la ciudad, la tradicional Fiesta de la Bulería (en septiembre), hasta el famoso Festival Internacional de Flamenco de Jerez, que se celebra entre los meses de Febrero y Marzo, dentro de la programación cultural del Teatro Villamarta.